LAS SECUELAS DE LA GUERRAS EN LOS SOLDADOS

 


GUERRAS INÚTILES

Hace un tiempo vi una película sobre la guerra de Irak y Vietnan. Estuve frente a una realidad crudísima, una realidad que me hizo entender que las guerras no son conflictos entre " buenos " y "malos", sino entre iguales, porque ninguna guerra crea vencedores, ni vencidos. Unos y otros que han estado en estas guerras no escapan de la depresión, del traumatismo cerebral y de grandes sufrimientos emocionales y psicológicos, que les obligan a tratamientos severos durante toda su vida hasta su muerte.
Dicen que el amor lo cura todo, pero es mentira. Los combatientes de la guerra cuando llegan a sus casas, muchos de ellos con esposa e hijos, son recibidos con los brazos abiertos y su familia les dan todo su amor y cariño desde el minuto 0 , pero ese amor de familia no les cura del drama que han sufrido en la guerra.

La película que es autobiográfica, reseña cómo muchos soldados que venían de la guerra del Vietnan, eran llamados asesinos de niños, ¿ cómo poder vivir así? Por otra parte, la familia de los soldados se distancia emocionalmente muchísimo del padre o el marido. Ni la mujer ni los hijos entienden porqué su esposo o su padre se haga soldado, tenga que ir a la guerra, tenga que herir a hombres, mujeres y niños, o incluso quitarles la vida, y mientras todo esto ocurre, ellos están solos, están sufriendo y tomando ansiolíticos porque no saben si el padre o el esposo lo traerán de vuelta a casa dentro de un ataúd cubierto con una bandera.
Se estima que más del 30% de los militares que sirvieron en Afganistán o Irak sufren depresión y una inaptabilidad severa cuando vuelven con sus familias. Muchos se suicidan con su propia arma, se autolesionan y si no hacen ninguna de las dos cosas, se atormentan pensando qué hacen en la guerras matando a gente que ni conocen, ni saben qué mal han hecho, si es que han hecho alguno. Muchos abusan del alcohol y las drogas y se pasan la vida en otero mundo. Sienten que encajan en su familia, y en muchas ocasiones están deseando de volver a la guerra y coger las armas. Las secuelas que padecen nunca se curan.

Ver a sus mejores amigos que han dejado sus vidas muertos de la peor manera en la guerra, ver matar a tanta gente, volar edificios, ver a niños de 12 años empuñando un fusil, ver todo esto y luego volver a casa, y hacer vida normal les resulta imposible.

Pasar de un extremo a otro es una locura. Decenas de miles de ex soldados acaban viviendo en las calles. Se sienten tan incomprendidos y aislados, que no quieren estar en compañía de nadie. Muchos se suicidan en los hospitales a donde son atendidos, a veces son actos de protesta por la desubicación que sienten. Otros se suicidan de un disparo dentro del coche y con el uniforme puesto. Otros se atiborran de medicamentos y se prenden fuego en las calles. Tampoco se sienten capacitados para tener un trabajo normal y tener una rutina. La mayoría de los combatientes salen de la Sociedad y mueren solos.

Las guerras del Pentágono de las dos últimas décadas han sido mucho más desbastadoras para los países donde se libraron, que para EE.UU. Casi medio millón de afganos , iraquíes y pakistaníes han muerto en los conflictos, incluidos más de 240.000 civiles . EE.UU ha perdido más de 7.000 militares. La factura para sus contribuyentes ha rondado los 6 BILLONES DE DÓLARES. A eso hay que sumarle las secuelas que han dejado a los soldados que han participado en estos conflictos y que tienen que asumir y pagar mientras estén vivos.
No me cabe ninguna duda, las guerras son inútiles, todos pierden.

Luisa Vicente

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