EL MONOPOLIO DEL ALQUILER

                NO SON  CIUDADANOS "VULNERABLES" LOS HAN VULNERADO

                        
Julio 2019. Desalojo de una familia con niños en el barrio de Sants en Barcelona. La familia vivia en dicha casa desde  hacía 16 años.

Somos muchos los ciudadanos que nos sentimos indignados por el gran monopolio del alquiler en Barcelona, Madrid, Valencia y  otras grandes capitales españolas. Los medios señalan  como causa principal del aumento del precio del alquiler, el destinar  los pisos que quedan vacíos al alojamiento de turistas por días o semanas, ya que la renta que obtiene el propietario, o el fondo buitre que alquila el inmueble es mucho mayor que si lo ocupara una  familia bajo  contrato de arrendamiento para  5 años,  según contempla la LAU o ley  de Arrendamientos Urbanos.   

Por otra parte los llamados “fondos buitre”, no son siempre  inversores y Fondos  internacionales que vienen a arrebatarnos las gangas inmobiliarias que compran para luego alquilar al turista y obtener rentabilidades millonarias. No niego que pueda haber algunos pisos en manos de particulares que los destinan al alquiler turístico, pero son la minoría.

El caso es que el problema del alquiler  encierra otros asuntos muchos más graves que no se dicen.

Sería un poco largo de explicar porqué aparecieron en España unos vehículos de inversión inmobiliaria llamados SOCIMI, dedicados exclusivamente al negocio del alquiler, pero su proliferación desde que fueron creados por el ex Presidente Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy en 2009, cuya ley fue  reformada en 2013 por el ex ministro Luis De Guindos para hacerla más atractiva, evidencia el suculento negocio que obtienen de la compra, el alquiler, la promoción y la rehabilitación de pisos e inmuebles, que luego pasan al mercado del arrendamiento turístico.

España es el segundo país del mundo con más SOCIMI. En 2017 habían 40 Socimi y actualmente existen más de 72 empresas dedicadas al negocio del alquiler turístico.

Al igual que en su día las SICAVS fueron empresas que obtenían grandes beneficios fiscales a modo de paraísos fiscales sin salir de España, las SOCIMI tienen las mismas desgravaciones y cumplen la misma función de refugio de capitales para sus accionistas que las antiguas SICAVS. 

Pero no nos equivoquemos, esos " Fondos Buitres" en su mayoría son grandes fortunas españolas, algunas catalanas, bancos españoles por todos conocidos, deportistas de élite, presentadores de televisión, hijos de ex presidentes españoles, políticos, todos ellos inversores en el negocio del alquiler y camuflados bajo empresas pantalla con nombres extranjeros. 


Dichas empresas, además de obtener suculentos dividendos por el alquiler,  se les exigen pocos requisitos y  obtienen muchas ventajas fiscales como he dicho antes, gozan de   opacidad,  y su  incesante flujo monetario va a para  Paraísos Fiscales. 





La comisión que perciben del 35% en todas las operaciones que gestionan estos Fondos, los hace también participes del pastel de viviendas que arrebataron a miles de familias desahuciadas en la pasada crisis y a las que desahucian ahora por impago de la hipoteca, pero mayormente por el impago del alquiler.

No hay que ser muy listos para imaginar que detrás de los llamados "Fondos buitres", Blasktone, Fidere, Cerberus, BlackRock, HAYA, y otros, operan como testaferros de los verdaderos inversores.

Quizá el argumento del Ayuntamiento  y de la Generalitat en referencia a la falta de medios policiales disponibles para controlar la ola de criminalidad que nos invade, obedezca a que decenas de policías, y mossos de escuadra, incluso de furgones de Intervención Policial ( UIP ) estén entretenidos en los innumerables desahucios que se producen a diario en Barcelona, para impedir que las gente se manifieste ante el lanzamiento de una anciana o de una familia con niños.

Febrero 2019 Madrid. Desahucio de 4 familias de un inmueble que gestiona un Fondo Buitre, cuyo accionistas y propietarios son Bancos españoles y personas adineradas.

Detener y apalear a los vecinos que intentan impedir el desahucio de  familias vulnerables, parece ser más importante que detener a  los carteristas, ladrones reincidentes  y criminales que campan a sus anchas en la  ciudad.

Cuando un gobierno no asume la responsabilidad que le corresponde de ofrecer vivienda pública a precios razonables y se desentiende de la protección ciudadana, la democracia termina por desaparecer.


Luisa Vicente

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