¿ CORONAVIRUS ? ASÍ DESTRUYEN NUESTRAS VIDAS

Se decía que Robín Hood robaba a los ricos para beneficiar a los pobres, pero lo que está sucediendo desde siempre en todo el mundo es lo contrario, lo que tienen los pobres pasa a los ricos.

El sistema de partidos o partitocracia busca su enriquecimiento personal, no el bien común, es una historia más vieja que el hilo negro. La fórmula de robar a los pobres en beneficio de los ricos, es un proceso al que los politólogos y economistas llaman captura de rentas, la causa principal de los sueldos precarios, el deterioro de las condiciones de vida y las muertes directas e indirectas que se producen  en todo el mundo. Adam Smith en 1776 lo decía muy bien en su obra "La riqueza de las Nacionales", una obra considerada por los expertos como la biblia del capitalismo. 

A partir de esta reflexión, estaríamos cerca de lo que encierra esta pandemia, sobre todo cuando vemos que los medios cifran solo en números las personas fallecidas en esta crisis, cuyos nombres no importan ni para enterrarlos. NI siquiera se han molestado en  hacer autopsias para saber de qué han muerto, si por suicidio, de pobreza, de exclusión, de soledad, de un ictus  o de Covid. Tampoco importa saber si han muerto en la calle, en el hospital, en una residencia, o en su casa por el abandono y el miedo. Nada sabemos tampoco de nuestros 61.000 muertos en la pandemia, cómo han vivido en sus últimos años, ni su desesperación en el último tramo de vida. Pocos mensajes, ninguno diría yo, de condolencia hacia ellos por parte de los partidos políticos, del Presidente del Gobierno, o de las instituciones. Si supiéramos más datos sobre ellos, pondríamos saber lo más importante que los medios no se atreven a difundir. Decirlo ahora demostraría valentía y arrojo, algo que ellos no tienen porque tienen dueños y señores. Pero decirlo dentro de 5 lustros significaría que existió connivencia y ocultación, algo parecido a lo que ocurre ahora con el Rey emérito. No tiene ningún valor que 50 años después de sus despropósitos y lisonjas, los medios se peleen entre ellos para ser el primero en explicar con pelos y señales los chanchullos fiscales y amorosos de un Borbón que era el Jefe de las Fuerzas Armadas de este país.  Es más, siento indignación  por habernos engañado durante tanto tiempo.

Volviendo al tema. Cuando una persona muere de Covid o por cualquier otra enfermedad en esta pandemia, un médico rellena un certificado de defunción haciendo constar el motivo del fallecimiento y aquí empieza la gran mentira.

La mayoría de fallecimientos ocurridos  en esta la crisis sanitaria, es porque  el sistema y los gobiernos han sido incapaces de proporcionar a las personas una vida  digna y con sentido. 

A medida que avance la pandemia, será mucho peor que lo vivido hasta ahora.  Nos enfrentaremos a lo que yo denomino "la sociedad plana" una sociedad que lo ha perdido todo, un tema interesante que abordaré en otro escrito. 

El sistema sanitario actual, una gran parte privatizado y protegido por el Estado y la partitocracía, ha desplazado siempre la captura de rentas hacia arriba. Por eso, en referencia a la salud, han sido los Fondos de Inversión los que se han llevado la mejor parte al invertir en hospitales privados o semi privados,  en residencias privadas o concertadas, verdaderos lobbies que presionan a los gobiernos para conseguir que favorezcan sus intereses. Las  Multinacionales que fabrican equipos hospitalarios también tienen mucho que decir,  al igual que los "pesos pesados", casi siempre sobornados que deciden las políticas a seguir en la estructura sanitaria. En cambio el cuidado y la salud de las personas ha quedado relegada al último lugar.

Con respecto a la Industria Farmacéutica,  tiempo antes de que  se pusieran a fabricar las vacunas contra el Covid-19, siguen rindiendo cuenta ante los tribunales por la epidemia de muertes que originaron en EEUU por la venta de opioides. Esta epidemia ha producido un aumento sin precedentes de drogadictos y muertes asociadas por el uso indebido de analgésicos opioides, la mayoría por dependencia de opioides legales que se habían recetado previamente por un médico. Desde el 2015 las muertes producidas cada año por esta causa en EE.UU en menores de 50 años es superior a las muertes por accidentes automovilísticos y armas. 

Un juez ordenó pagar a la farmacéutica Jhonson & Jhonson más de 500 millones de dólares al estado de Oklahomma. La filial de Jhonson & Jhonson cultivó en Tasmania las amapolas que fueron la materia prima de todos los opioides producidos en EE.UU que mataron a millones de personas. Pardue, fabricante del famoso fármaco Oxycontin, está a punto de desaparecer perdiendo todos sus beneficios por la venta de lo que en esencia es heroína legalizada. Apenas hay diferencia entre los fabricantes legalizados que venden droga ( Farmacéuticas) y los Kartels ilegales que trafican con heroína y cocaína que son perseguidos por la Policía, condenados a la cárcel de por vida y que son despreciados por todos como causantes de millones de muertes en todo el mundo.

Solo recordaros que Jhonson & Jhonson es una de las Farmacéuticas seleccionadas por la UE que está suministrando la vacuna contra el Covid-19. Me resulta difícil entender cómo una compañía con estas credenciales, y otras muchas corrupciones anteriores a la pandemia de opioides, puede haber sido una de las adjudicataria de contratos millonarios para fabricar la vacuna del Covid. Las demás farmacéuticas que han fabricado las vacunas, Pfizer y BioNtech, Moderna, Novavax, y AstraZeneca igualmente han rendido cuentas en los tribunales por múltiples irregularidades y asuntos igualmente escandalosos que omito ahora para no extenderme. 

Si las leyes fiscales son en su mayoría crueles y abusivas con los de abajo y favorecedoras con los de arriba, la presión que ejercen las Farmacéuticas con los gobiernos es mucho peor, porque han arrancado a los legisladores leyes que favorecen sus monopolios opresivos que son los causantes de verdaderas epidemias de muerte en todo el mundo, y pocas veces salen a la luz. 

Nunca antes en toda la historia, había ocurrido que, una pandemia que se desconoce cómo se originó, la procedencia del virus, y que ni siquiera ha sido secuenciado, hubieran lanzado una campaña tan bien orquestada que permitiera concentrar la riqueza en manos de los que más tienen y quitarla a los que menos tienen, como está ocurriendo. 


Pero la enorme desigualdad que esta pandemia producirá, no será tan mala en si misma, que también, como el proceso que la genera. Porque la solución no pasa por dar ayudas y dinero a los más desfavorecidos y préstamos ICO a las Pymes y a los autónomos, sino por corregir desde dentro el proceso que genera la desigualdad de las "pandemias y crisis" que se producen una y otra vez por un sistema que repite el mismo patrón  cada equis años. El que crea que el sistema de ayudas detendrá la debacle económica producida por esta crisis sanitaria, se equivoca, las ayudas crearán aún más desigualdad y cronificará la pobreza, porque el dinero de dichas ayudas proviene del aumento de impuestos a toda la ciudadanía, es decir de la captura de rentas. 

Las políticas gubernamentales que favorecen a los Lobbies, Corporaciones, Fondos de Inversión, Monopolios, y Farmacéuticas, está permitiendo que este enjambre de grandes compañías obtengan ganancias millonarias a expensas del trabajo de la gente corriente y de la destrucción de sus propias vidas. Tenemos un ejemplo claro y recordado por todos nosotros no hace tanto. Antes de producirse la crisis financiera, muchos creíamos que los banqueros sabían lo que hacían y que los enormes salarios que percibían eran proporcionados con el trabajo que hacían en interés de lo público. Después de que mucha agente perdiera sus trabajos, sus casas, incluso gran parte de su dinero depositado en los bancos, y que los banqueros salieran impunes de sus fechorías, incluso que más tarde fueran recompensados con suculentas jubilaciones y puestos honoríficos en otras entidades financieras, o colocados en empresas energéticas, nos dimos cuenta que todo era un chanchullo para que nuestro dinero pasara a los de arriba por culpa de "una crisis". 

La pandemia, chanchullo o no, está llevándonos a todos a la misma situación que la pasada crisis financiera, pero ahora, sus consecuencias son mucho más devastadoras, y nuestra indefensión y pérdida de derechos es aterradora. Me pregunto si de nuevo vamos a conformarnos con lo que nos está ocurriendo. La única manera de salir de esta rueda que se repite una y otra vez, es impedir que los de arriba redacten regulaciones y leyes fiscales de acuerdo a sus intereses, de lo contrario una minoría de ricos seguirá enriqueciéndose a costa de la mayoría de pobres, sacando de la chistera cada 30 o 40 años, chanchullos, crisis y pandemias.

Sin queréis más información  sobre la crisis de opioides en EE.U,  pincha el enlace. 




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