MI CAÓTICO CARRUSEL EN LA MARCHA FEMINISTA 2019


                              UN BAÑO DE REALIDAD  EN LA MARCHA FEMINISTA  8-M

                                     Convocatoria feminista 8-M Gran Via-Calabria. Barcelona

El habito de monja que confeccioné durante toda la noche,  vio la luz a las 8 de la mañana del 8-M. 

A las 6 de la tarde en el cruce de Gran Vía con Calabria, me sentí terriblemente sola en un océano morado de unas 100.000 personas que me rodeaban. No sabría calibrar si  mi denuncia sobre   las violaciones  que han sufrido  centenares  de monjas por el clero, hecho confirmado por el papa Francisco el pasado mes de febrero, fue  un triunfo o una derrota estrepitosa en el tsunami feminista que inundó Barcelona.  Lo que si os puedo asegurar, es que lo que me ocurrió merece un profundo estudio sociológico y antropológico.

Vestida con impecable  hábito negro,  una cofia  y un gran crucifijo de madera colgado al cuello, fui el garbanzo negro entre una legión de almas uniformadas  con camisetas del mismo color.  En el festejo de pancartas variopintas y singulares destacaba una sobre todas las demás : “Encubridor” rezaba sobre una  imagen de 60 x 31 del papa  Francisco,   en la cara contraria  se leía“ Sufrí violaciones en silencio"  "¡ Hoy no me callo !” El grito  de mi subjetiva protesta  feminista fue descalificado, o quizá  no fue  entendido por algunas mujeres, por cierto bastante  jóvenes.  Descalificaciones de   “guarra”, “mentirosa” y otros apelativos aún menos dignos, que prefiero omitir,  me hicieron dudar  si  era el lugar apropiado para dar aquel mensaje, sobre todo cuando otro grupo de mujeres defendieron  a ultranza mi rotunda protesta. Al crearse un ambiente bastante tenso entre los dos grupos,  sentí que mi barca zozobraba.  Quizá no era el océano adecuado para denunciar la discriminación real que existe y exigir los derechos de todas las mujeres  por igual, tal y como yo la entiendo, en resumen, derechos  que no necesitan de connotaciones políticas, credos o colores,  y  que estaba segura encontraría allí.  
                                                                     
Según soplaba el viento,   la marea morada de mujeres libres de prejuicios religiosos  me daba un respiro para reponerme un poco y gritar una y otra vez:  “ hoy no me callo” , “ hoy no me callo” . Con todas mis fuerzas intentaba sacar el  diablo que llevaba dentro ante el abuso de poder y la discriminación que sufre la mujer en  una Institución como la Iglesia Católica, hecha a imagen de Dios, que  incumple la Declaración Universal de los Derechos humanos que firmaron 48 países  hace más de 7 décadas, con sólo 8 abstenciones,  Unión Soviética, países del este, Arabia Saudí y Sudáfrica.

La autenticidad del hábito dio paso a historias rocambolescas y contradictorias dignas de reseñar en las páginas de mis recuerdos. 


Perdida en un océano lila


Por citar sólo algunas, empezaré por la primera: de camino a la mani, la radio que emitía  la canción de la película  “siete semanas y media” protagonizada por Kim Basinger y Mickey Rourke fue apagada  al  poco tiempo de ocupar el asiento trasero del taxi que   me llevó hasta plaza Urquinaona. Casualmente  o no, coincidió cuando el taxista observó  por el retrovisor que  agarraba fuertemente mi  crucifijo  entre aquella  música envolvente y sensual que resonaba en las 4 paredes  del Toledo que conducía. 

Al llegar  al punto de encuentro, empezó un  carrusel caótico de  emociones del que no me pude  bajar en las tres horas siguientes, salvo que algún policía  me hubiera rescatado  de allí en  paracaídas.  

La siguiente historia la protagonizaron  tres lesbianas que me preguntaron primero  si era una monja de verdad o no, seguidamente si yo era lesbiana. A pesar de aclararle que no  era lesbiana, ni tenia interés en ello,  expresaron con voz insinuante y sin tapujos, el deseo de ofrecerme una experiencia lésbica que no olvidaría en toda mi vida. Mas tarde un hombre de una edad similar a la mía, que no me perdió  de vista durante un buen rato, se acercó  y cogiéndome delicadamente del brazo, pasó  del preámbulo de saber  si la monja que vestía un hábito que llegaba hasta el suelo, vivía fuera o dentro del convento, y me   ofreció directamente vivir experiencias celestiales todas las que quisiera. Miradas lascivas de algunos hombres quemaban mi hábito, quizá con la fantasía de que cayera chamuscado a cachos y quedara como dios me trajo al mundo.  A mi lado  3 feministas  semidesnudas que no pasaban de los 15 años, mostraban  orgullosas  tetas y pezones turgentes bajo ceñidas camisetas de tul transparente negro. Una de las pancartas decía “ El cuerpo no se toca ni desnudo ni con ropa”;  no podía entender como aquellas 3 adolescentes pasaban desapercibidas por completo a los ojos de los morbosos admiradores de  un hábito que tapaba hasta mis orejas. La creencia de muchas mujeres de que yo era la  "monja  violada en silencio”, como decía mi pancarta, me sumergió en un manantial vivificador  de abrazos  fraternales y comprensivos de infinidad de mujeres que halagaron mi valentía y  me animaron a seguir denunciando las violaciones a otras monjas. Un guiri de aspecto fortachón  bajo  un sombrero  stepson negro, se dirigió hacia mí bastante arrogante, le acompañaba una rubia natural, alta como de 1,80 por lo menos. El guiri me preguntó si llevaba  el pelo corto y me pidió con una señal que deslizara un poco la cinta blanca que sujetaba el  velo. Al confirmarse que el pelo  apenas cubría  el cogote, me censuró a gritos: ¡¡ “Si la Iglesia achicharró  en la hoguera  hace 6 siglos a   Juana de Arco, por llevar el pelo corto y parecer un marimacho, porqué llevas el pelo corto”!!  me dijo con los ojos muy abiertos y  en un españistan  entendible. Los dos  explotaron en un abrazo interminable  que casi me partió  en dos al  confesarles   que era una monja disfrazada enseñándole los tejanos que no se dejaban ver bajo el hábito que los ocultaba  por completo. Seguidamente el guiri empezó  a magullar improperios contra  la Iglesia acusándola de haber robado a EE.UU inmensos  tesoros en todas las guerras habidas y por haber. Mirando a los ojos, a quien  5 minutos antes le parecí  un espectro  demoníaco  con falda negra y cofia, el hombre  sentenció un final apocalíptico  que destruiría muy pronto los cimientos de la Iglesia Católica. 

Y para no alargar más esta montaña rusa y el baño de realidad surrealista que viví,  deciros que  circulan  por esos mundos de dios  más de 500 fotos que me hicieron personas diversas, gente con diferente mirada de una monja ficticia para unos,  real para otros,  un sierva de Dios "violada en silencio", según decía la  pancarta y por último,  "un objeto"  con un hábito puesto, que me llevó  horas de infierno acabarlo.







La marcha  revolucionaria feminista, un movimiento inclusivo ( de todas las mujeres) y social, desde mi punto de vista, exigieron  ayer una sociedad igualitaria, justa y respetuosa para la mujer,  lejos del modelo patriarcal-capitalista que prevalece hoy, pero olvidó incomprensiblemente reivindicar los derechos de miles de mujeres y niñas esclavizadas en todo el mundo, oprimidas, sin derechos y discriminadas por ser mujeres:

2.000.000  niñas explotadas sexualmente en el mundo por dinero. 
140 millones de  niñas en todo el mundo que sufren salvajes ablaciones ( 17.000 niñas en España corren el riesgo de sufrirla) 

500.000 mujeres entraron forzadas a Europa para ejercer la prostitución en régimen de esclavitud.

1 niña  menor de 12 años es obligada cada 3 segundos al matrimonio forzado con hombres hasta  60 años en Niger, Mali y Burkina Faso.

Centenares  de menores de ambos sexos son  reclutados  para  soldado hasta los 15 años en 18 países.

132 millones  niños y niñas  trabajan en agricultura en el mundo.

200.000  niñas y niños  trabajan en minas muy profundas sin ver el sol para extraer el mineral del coltán en el Congo.

Centenares de niñas son cedidas por sus padres  para trabajos forzados por endeudamiento familiar.

Datos de OIT ( Organización Internacional del Trabajo)

300.000 mujeres indígenas  fueron esterilizadas en Perú  sin su consentimiento bajo el mandato del ex presidente  Fugimori para eliminar la pobreza en el país, porque resultaba  más barato esterilizar que invertir en anticonceptivos.
Niiñas alemanas e italianas, desde los  6 años sufrieron   terribles violaciones en la segunda guerra mundial,  muchas murieron  por contagio de  enfermedades venéreas de los soldados, pero ninguna de las que aún quedan vivas ha sido  recompensada hasta la fecha, a pesar de su lucha. 
Se desconoce si la Justicia  exigirá responsabilidades  a  Alam Parker por no informar a la Directiva de la ONG Save The Children al  detectar  31 casos de abusos a niñas menores,  meses antes de convertirse en Presidente.
Se desconoce si serán  condenados los responsables y altos Directivos por prácticas abusivas  en  la ONG Oxfam Intermón detectadas  en misiones humanitarias en febrero 2018 con 87 casos probados  de  niñas abusadas en  orgías en Haití y Chad
Se desconoce que pasará con los  24 casos de abusos sexuales  en Médicos sin fronteras detectados  en 2018  ...
Se desconoce ......se desconoce .....se desconoce ......

¡ Qué buenos son los que nos gobiernan organizando y televisando éste espectáculo popular que dio la vuelta al mundo para hacerse la foto de rigor  y conseguir los votos que necesitaban para las próximas elecciones ¡

Luisa Vicente 


NOTA IMPORTANTE: No es un relato de ciencia ficción, fue lo que viví en la jornada feminista 8-M 2019






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