¿ CÚAL SERÁ LA HERENCIA DE VACUNARNOS CONTRA EL COVID-19 ?


                     ¿ CÚAL SERÁ LA  HERENCIA DE LA VACUNA CONTRA EL CORONAVIRUS  ?

Cola en el hospital  Zendal de Madrid para vacunarse

La vacuna contra el Covid-19 parece tener el principio que tenía la eugenesia hace siglos, y de manera especial la eugenesia que se practicaba  el siglo pasado.

Están actuando  como si  las personas que no se vacunaran  pudieran  ser un lastre para el Estado. No sabemos a qué se debe tanta presión. Hay países que están regalando dinero en efectivo. 

  • En el estado de Maryland, han llegado a ofrecer 100 dólares  a los funcionarios si se vacunan, un soborno en toda regla. 
  • En Nueva Yersey el Museo de Historía Natural regala entradas gratis a los que acepten vacunarse. 
  • En Nueva York , La Organización  Joints for Jabs,  regala porros de marihuana a los mayores de 21 años que se hayan puesto la primera dosis de cualquier marca de vacuna. 
  • Rusia está regalando coches y hace sorteos para que los vacunados puedan optar a una casa gratis.
  • Grecia ha decidido dar un cheque regalo a todos los de la franja entre 18 y 25 años que reciban la primera dosis.
El repertorio de sobornos a los recalcitrantes que no se vacunan, es infinito. 

¿ Cuándo hemos  visto que los Gobiernos hayan  hecho algo parecido alguna vez ?   

¿ Es posible que la gente no se pregunte por qué los Gobiernos presionan de esta manera  para conseguir el máximo de vacunados  ? 

¿ La gente no  desconfía de  estos sobornos ?

 ¿ Acaso creen que lo hacen " por nuestro bien " ? 

Si tan malo es fumar,  porqué  cuando España inició  la campaña antitabaco no nos sobornaron para dejar de fumar y  protegernos de las enfermedades que conlleva  el tabaco ? 

¿ Por qué no nos sobornan tampoco para no engordar y evitar que enfermemos de diabetes y enfermedades coronarias ? 

Creo que no pasará mucho tiempo para que alguien diga : " Nos dimos cuenta que la mayoría de la gente a la que vacunaban no sabía  lo que le estaban haciendo hasta un tiempo después, pero ya era demasiado tarde" 

Vacunarnos está implicando muchas cosas, una de ellas  ha sido desprotegernos en un estado de derecho y   quitarnos derechos y libertades constitucionales.  Lo estamos viendo cada día por  las disposiciones publicadas  en el BOE cada fin de semana,  casualmente el día que nadie se lo lee. Cada disposición nueva  restringe nuestros derechos y anula nuestras libertades y esto irá a más. 

Pero la " operación vacuna"  es el mayor  giro de vuelta para coaccionarnos. Están creando dos clases de ciudadanos, los vacunados y los no vacunados, y están discriminando claramente a estos últimos. A partir de ahora no podremos  llevar  una vida normal.   El carnet de vacunación es el arma perfecta para que no podamos viajar en avión, en barco, o incluso en tren. Nos impedirán    renovar el carnet de conducir, entrar en gimnasios, en discotecas,  en espectáculos, o en cualquier otro lugar de esparcimiento, eso estará reservado solo a los vacunados. 

Instituciones Mundiales están mediando en todo esto. Bruselas está recomendando a los estados que usen el pasaporte Covid para moverse por la UE, y últimamente "lo recomienda" para moverse a nivel nacional para ir a eventos culturales, pero las  recomendaciones no acabarán aquí. 

Claramente están  dividiendo a la ciudadanía en dos categorías,  pero aún es pronto para saber si esto será lo peor, o nos encontraremos con sorpresas aún peores. 

Si la ciencia, las grandes farmacéuticas  y los grupos sanitarios, apoyan lo que podría ser una crisis de salud por los efectos secundarios que seguramente  aparecerán en el medio plazo,  el Estado será el primer culpable de lo que nos ocurra. 

Se ha visto desde el principio el interés político por  vacunarnos en masa. Como ya conocemos a los políticos, debe ser una medida que les favorezca  de manera especial, o bien  puede ser  un mandato a cumplir de manera  inexorable por parte de los de arriba a cambio de " préstamos" que incrementará aún más la Deuda Soberana que tenemos.

Nadie se ha molestado en  promover campañas y difundir  medidas para fortalecer nuestro sistema inmunitario o  establecer otras normas naturales para hacer frente al virus que fueran  menos invasivas que la vacuna, lo cual hace  sospechar. 

Si desde los años 70,  hasta los movimientos migratorios de millones de personas tenían  una intención, y  en muchos casos fueron  forzados por el Banco Mundial, sería lógico preguntarse  qué intenciones debe haber detrás de una vacunación masiva, teniendo en cuenta que lo que no van a inyectar se ha fabricado en seis meses sin haberse probado en humanos. 

Cuando un gobierno promueve campañas de publicidad y los medios exhiben la desgracia de ser viejo, quiere decir que tenemos un gobierno incapaz de proteger a sus ciudadanos. Cuando permite jubilaciones de 450 euros y carece de voluntad para evitar el abandono,  la soledad, la discapacidad, se puede uno imaginar que considera la eutanasia una medida digna. 

Vacunarnos sin saber porqué y conociendo  que el coronavirus  tiene una letalidad más baja que la gripe, y que en menores la letalidad, o  incluso el contagio es prácticamente nulo, y   aún así pretenden vacunarlos, sería para   tomar conciencia que detrás puede existir  una intención. Es algo que deberíamos cuestionar y  averiguar, en lugar de confiar tanto en el gobierno. 

Los gobiernos y las Instituciones Internacionales  carecen de fibra solidaria, lo han demostrado siempre y lo sabemos,  por lo tanto nunca entenderán que una sociedad es una cadena donde  naces, creces y finalmente te haces viejo y mueres.  Por esa ley natural, lo propio es que en una sociedad deben coexistir niños, adultos, y viejos.   Lo que no pueden pretender es  imponer un modelo de sociedad donde solo existan personas físicamente perfectas, jóvenes, y drogados mentalmente  en el pseudo placer consumista para producir, trabajar, consentir, obedecer y acatar todo lo que ellos quieran  imponernos. 

No importa que los ciudadanos no tengan la oportunidad de ser ellos mismos, bastaría con que cumplieran su función como hacen las abejas en  un panal, ser una pieza más en la sociedad a la que pertenecen, y  colaborar aportando su granito de arena para el  beneficio común. 

Ya que la medicina no cura, y tampoco se espera que lo haga, al menos no pasemos por el aro de inyéctarnos todo lo que nos den sin saber que principios activos contiene y qué efectos adversos pueden aparecer de aquí a un tiempo. Ya que las Farmacéuticas tampoco  se hacen responsables de las vacunas que nos venden, al menos seamos nosotros los responsables  de no inyéctarnos  algo que no tiene garantías. 

Sería deseable que, si la mayoría de nostros miramos de manera minuciosa la composición de los alimentos que  compramos en el  super para saber su composición   antes que ingerirlos,  deberíamos tener el mismo cuidado con la vacuna,  o incluso más, al tratarse de algo que nos van a introducir en el cuerpo y carece de toda  garantía. 

Llegado a este punto, creo que no debe preocuparnos que nos marginen y nos  llamen  " negacionistas y conspiranoicos " , al contrario, deberíamos  sentirnos   orgullosos. 

Nada ni nadie puede quitarnos el derecho a querer  vivir y a cuestionarnos la poca humanídad que el gobierno ha demostrado en esta pandemia. Que casi  30.000 ancianos  perdieran la vida , según cifras oficiales, que seguro el número  será mucho más alto, es un delito contemplado en el derecho penal como homicidio involuntario imprudente al  negarles asistencia sanitaria en los hospitales y dejarlos encerrados en sus habitaciones hasta morir.

Seguro que la mayoría de estos ancianos no querían morir, aunque fueran mayores, y tuvieran enfermedades crónicas. Si a los médicos que firmaron los protocolos de la vergüenza les importó un bledo si estas personas querían vivir o no, y procedieron a encerrarlos durante días y semanas en sus habitaciones hasta la muerte, vemos que el juramento hipocrático se lo pasan por el forro, e incumplen su obligación de  proteger la vida de todo ser humano.   

Por insignificante e "inocuo "  que parezca ponernos  está vacuna, ( que nadie ha garantizado ) lo mínimo que debemos hacer  es tomar  las precauciones necesarias, y más cuando hemos visto durante la pandemia,  una serie de irregularidades, conflicto de intereses, contratos a dedo en la compra de material sanitario, opacidad en los contratos de la compra de vacunas, silencio sanitario, etc, etc. 

                                                LOS COMITÉS DE BIOÉTICA INTRAHOSPITALARIOS


Por último,  es importante destapar cómo funcionan los Comités de Bioética Intrahospitalarios, precisamente  inspirados en la doctrina de la bioética anglosajona, tremendamente utilitarista. 

La función de estos Comités es conocer, evaluar y decidir los conflictos de índole moral a la que se pueden enfrentar los médicos en el desempeño de su trabajo. Esto significa decidir, interrumpir o no la prolongación de la vida, realizar un aborto, denegar la asistencia sanitaria, elegir a qué enfermo se le aplica un respirador, hacer una mutilación etc para luego poder neutralizar una mala praxis, aunque la hubiera. 

Pues bien, estos Comités siempre dan argumentos en beneficio del personal médico antes que llegue el caso  a la justicia, si es que llega. El Comité es el que finalmente puede reclamar y argumentar que no existió responsabilidad médica ni hubo mala praxis. 

¿ Como podemos estar tranquilos sabiendo que actúan así, si sufrimos  un percance con la vacuna ?

Reflexionado sobre todo esto, sería una irresponsabilidad ceder a las  presiones para inyéctarnos esta vacuna- negocio  experimental  que ya empiezan a haber en varios países, y también en el nuestro. Y esperad, porque las coacciones  en España  no han empezado aún. Mucho me temo que llegarán cuando se hayan vacunado  los últimos voluntarios. 

Luisa Vicente.



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